Misión Colditz: asiste a una de las fugas más famosas de la historia

Una visita al castillo de Argüeso convertida en una misión histórica

Durante la Segunda Guerra Mundial, el castillo alemán de Colditz fue utilizado como prisión de máxima seguridad para oficiales aliados considerados especialmente propensos a intentar escapar.

Entre sus muros estuvieron recluidos militares británicos, franceses, holandeses y polacos que ya habían protagonizado intentos de fuga en otros campos. Por esta razón, Colditz se convirtió en uno de los centros de detención más vigilados del sistema alemán.

A pesar de la estricta vigilancia, el castillo se hizo famoso por los ingeniosos planes de evasión ideados por los prisioneros, que utilizaron túneles, disfraces, herramientas improvisadas y complejas estrategias para burlar a sus guardianes.

Más información: www.castillodeargueso.com